Las serpientes introducidas (no nativas) en la Florida, como la pitón birmana están aprovechando las condiciones cálidas y húmedas de este hábitat, amenazando a las especies y ecosistemas nativos. Estas serpientes maduran y se reproducen rápidamente, viajan largas distancias y pueden comer casi cualquier cosa, (animales con pelos, plumas o escamas).
Un estudio realizado en Florida, identificó nueve tipos de serpientes, no nativas y prosperando en estos ecosistemas. Cinco (pitones birmanas, pitones del norte y del sur de África, boas y anacondas amarillas) son de “alto riesgo” para los ecosistemas de los EE.UU, especialmente en la Florida. Otras cuatro (pitón reticulada, anaconda de Deschauensee, anaconda verde y anaconda Beni) son considerados de “riesgo medio” a los ecosistemas.
El número de pitones invasoras en el sur de Florida y en todo el Parque Nacional de los Everglades se ha disparado en la última década, con potencialmente decenas de miles de individuos, aunque los funcionarios de vida silvestre no están seguros exactamente cuántas serpientes realmente existen.
Se cree que son los dueños de mascotas los culpables, liberando a sus serpientes en el medio natural una vez que llegan a ser demasiado grandes para mantenerlas. También se piensa que algunas pitones birmanas pueden haberse escapado en 1992 de las tiendas de animales destruidas por el huracán Andrew, y se han estado reproduciendo desde entonces.
Algunas de estas serpientes pueden producir hasta 100 huevos a la vez (según serpientepedia.com) y, desde pequeñas cigüeñas, caimanes y hasta linces se han encontrado en los estómagos de pitones muertas. Los animales nativos de la Florida no están acostumbrados a vivir cerca de esta culebra súper depredadora, y con el tiempo, toda la población de vida silvestre podría desaparecer.
La introducción de nuevas especies, o especies invasoras es una de las mayores causantes de la desaparición de la biodiversidad a nivel mundial, una vez que hemos perdido una especie, no podremos recuperarlas. La responsabilidad es de todos.

Como les va a los 


Los análisis genéticos más modernos de los perros y lobos sugieren que el mejor amigo del hombre fue domesticado antes que surgiera, incluso, la agricultura, aunque el origen de esta domesticación sigue siendo obstinadamente misterioso. El análisis de los genomas de los lobos de tres posibles sitios de domesticación (Oriente Medio, Asia y Europa del Este), encontró que los perros modernos no estaban más estrechamente vinculados a ninguno de los tres, de hecho, parece que los antepasados lobos, más cercanos de los perros de hoy en día, pueden haberse extinguido sin dejar descendientes salvajes.